Hace tan solo más de una década era
inimaginable que las personas pudieran dar a conocer su opinión y visión de las
cosas por un medio que no fuera controlado y arbitrado. Un medio al que no le
importara las aficiones políticas. Un medio libre. Pero tampoco imaginaban que
la información que vemos en la televisión y periódicos así como la que
escuchamos por radio fuera filtrada y arbitrada.
Seguramente en los comienzos de
Internet nadie siquiera su creador hubiera imaginado que este serviría no solo
para comunicarnos con familiares y amigos y compartir información educativa
sino también para crear redes, grupos
organizacionales con los mismos ideales unidos por la simple idea de la
justicia, de luchar contra un grupo opresor.
Individuos a los cuales sus
demandas y pequeñas luchas no eran trasmitidas por medios tradicionales,
tomaron un nuevo medio, aquel que no era arbitrado; Internet.
En México no fue hasta el
movimiento Zapatista en que las personas se dieron cuenta del poder que podían tener
medios como internet. El movimiento zapatista o EZNL fue un movimiento político
en México basado en la democracia anticapitalista y la lucha por los derechos
básicos de los indígenas. Si el
movimiento social no hubiera tomado fuerza por internet es muy probable que el gobierno no hubiera escuchado sus
demandas, que simplemente les hubiera quitado la fuerza, así el internet no
sirve solo como un medio de difusión sino también como uno de protección ya que
al poder subir lo que uno desee no hay ningún tipo de censura y se puede llegar
a un amplio público.
Así podemos ver que el internet no
solo da poder a los grupos sociales que se difunden por ese medio si no también
le quita el poder a los medios tradicionales que por conveniencias económicas y
políticas no trasmiten ciertas noticias que podrían afectar al gobierno en
turno (censura).
Tomando a Castells podemos definir
el poder como: “la capacidad relacional que permite a un actor social influir
de forma asimétrica en las decisiones de otros actores sociales de modo que se
favorezcan la voluntad, los intereses y los valores del actor que tiene el
poder” (Comunicación y poder 2009)
Movimiento Social #YoSoy132
Este movimiento social nació en
2012 en México. En su mayoría fue conformado por estudiantes de universidades
tanto públicas como privadas aunque originalmente nació con 132 jóvenes de la
universidad Iberoamericana. Pero como el movimiento fue tomando fuerza muchas
personas no pertenecientes a esta universidad se fueron uniendo.
El movimiento surgió a partir de la
visita del en ese entonces candidato a la presidencia Enrique Peña Nieto a la
universidad Iberoamericana, como parte de su campaña política al llegar ahí fue
recibido con gritos, protestas y objetos arrojados para dañarlo físicamente.
Pero los medios televisivos no reportaron nada y si lo hacían era para difamar
a los estudiantes, mediante un video los jóvenes de la universidad explicaron
la situación y comprobaron que eran estudiantes de esa universidad hecho que en
ese entonces se estaba poniendo en duda por parte de los medios.
A partir de eso el movimiento tomo
fuerza, se organizaron marchas, se grabaron más videos, se buscó llegar a las
personas para informarles y abrirles la mente de lo que estaba pasando en
México por parte de los medios que
favorecían a el candidato Enrique Peña Nieto y que la mayoría de las personas
no se daban cuenta.
Si lo vemos con los ojos de
Castells podemos decir que “los medios televisivos ejercían mediante la
coacción y construcción de significado partiendo de los discursos a través de
los cuales los actores sociales guían sus acciones. Las relaciones de poder
están enmarcadas por la dominación que es el poder que reside en las
instituciones de la sociedad. La capacidad relacional del poder está
condicionada pero no determinada, por la capacidad estructural de dominación,
las instituciones pueden mantener relaciones de poder que se basan en la
dominación que ejercen sobres sus sujetos” (Comunicación y poder 2009)
Esto significa que no solo los
medios ignoraban lo que estaba sucediendo en el país por parte del movimiento
#YoSoy132 sino que también ejercían presión a los ciudadanos que los veían para
hacerles creer que eso no pasaba o que carecía de importancia o en el peor de los casos que ni se enteraran
de lo que estaba sucediendo.
Aunque el movimiento tenía un gran
número de seguidores en Internet muchas personas aún pensaban que la
información que se veía en la red no tenía validez, no era cierta. Y en lo que
más se podía confiar era en la información dada por grandes cadenas de noticias
y medios tradicionales. Personalmente creo este fue el verdadero cambio y la
mayor importancia de este movimiento, que las personas vieran que lo que se
decía en televisión no siempre era real, que había mas maneras de difundir la
información y distintas maneras de hacerse escuchar.
El movimiento #YoSoy132 no solo le
demostró a México que las cadenas televisivas favorecían a un candidato a la
presidencia si no también les dio esta idea de poder rebelarse ante el sistema
por un medio que no censura y donde es más fácil hacer viral un hecho injusto.
La emergencia de las redes de
movimientos sociales como formas novedosas de la acción colectiva no solo tiene
que ver con la apropiación de las tecnologías de la información y la comunicación
por parte de activistas, artistas y programadores, sino con la búsqueda de
formas de organización no jerárquicas y con un ideal democrático y horizontal:
la eutopía de la red, esa utopía actuada aquí y ahora. (Movimientos sociales y
comunicación: la red como paradigma 2012)
Ayotzinapa
Uno de los más recientes
movimientos sociales que nació en las redes es el caso de Ayotzinapa. El día 26
de septiembre 43 alumnos de la escuela normalista de Guerrero fueron tomados por las autoridades
del estado y desaparecidos; nunca se volvió a saber de ellos con certeza.
Durante unos días el tema no fue
muy pronunciado, tal vez se esperaba que volvieran, tal vez se les estaba
buscando en hospitales o instituciones del estado. Aproximadamente a una semana
o dos de la desaparición de los estudiantes
el tema exploto. Slogans como #FueElEstado #TodosSomosAyotzinapa se
veían por todas las redes sociales. El pueblo estaba indignado.
Un caso especial, ya no fue solo un
suceso, otra desaparición más. El movimiento de Ayotzinapa por las redes causo
furor, ya no solo eran las desapariciones se empezó a hacer viral todo lo que
había que mostraba a el gobierno contra el pueblo; se compartían videos de
otros normalistas contando su experiencia, videos de jóvenes golpeados por
policías. Todo aquello que el gobierno le hacía al pueblo nunca había sido tan
grande como hoy en día.
Ha habido marchas, protestas,
infiltrados en las marchas con el objetivo de crear violencia y hacer creer que
los que van a las marchas son revoltosos, violentos, intentos del gobierno por
difamar a los protestantes pero gracias a Internet el movimiento ha seguido
vivo y tomando más fuerza. “Porque no se
trata de un hecho aislado, sino de una práctica continua en donde autoridades
de distintos niveles y territorios se alían con los narcos y sus sicarios, con
la complicidad de policía y ejército, para paralizar de terror a un país que se
desangra” (Castells 2014)
Los usuarios se han encargado por
medio de Internet de comprobarle a las demás personas que los que van a las
marchas no queman puertas de museos, ni llevan armas; fotos de los infiltrados
antes de llegar, comprobaciones de que trabajan para la policía del Estado.
Lo más curioso de este movimiento
es que se ha enlazado en red con otros movimientos en México que también ha
crecido gracias a Internet para esto tomare una parte del más reciente artículo
de Castells para La Vanguardia donde explica los hechos sucedidos en
Ayotzinapa” quienes se
movilizaron en 2012 en torno al movimiento social YoSoyel132# y
que ahora lanzan el hashtag YoSoyel44#. Y en
fin una amplia manifestación integrada por sindicatos y campesinos. Decenas de
miles de personas marchan pacíficamente mientras escribo. Pero algunos cientos
han bloqueado el acceso al aeropuerto internacional enfrascándose en una
batalla campal con los granaderos, las unidades policiales de choque. La
protesta tiene un apoyo masivo y excepcional de todos los sectores de la
sociedad, incluyendo los zapatistas, habitualmente replegados en sus feudos
comunitarios de Chiapas y Oaxaca, que se entrevistaron con las familias,
símbolo de la movilización. Intelectuales, deportistas, artistas, líderes
sociales y religiosos exigen saber la verdad y denuncian las prácticas
represivas del Gobierno y su complicidad con los narcos” (Castells 2014)
El Estado nacional ya no tiene
frente a sí los mismos actores dispersos, relativamente previsibles a los que
podía dominar fácilmente, teniendo ahora frente a si a más actores, más heterogéneos,
más independientes y con capacidad de aliarse entre ellos y de funcionar sin
respetar fronteras o importar distancias. (Michel Crosier 1995)
Así es como el Internet nos ayuda,
nos da más información, nos informa de lo que pasa al otro lado del mundo o a
la vuelta de nuestra casa. Para así con el amplio poder que nos da la
información, ser menos dependientes de la que nos brinda el Estado, que como
hoy en día hemos visto y vivido en carne propia, puede estar ampliamente
distorsionada para sus fines. Dándonos así un cierto tipo de “micropoder”.
El Internet viene a oxigenar o dar
un nuevo impulso a movimientos simpatizantes de las ideas mencionadas. No garantiza
el éxito en el cometido, pero sí se observa como la herramienta preferida (y
aprovechada) por ser un espacio amigable, facilitadora de la clandestinidad,
económica, de difícil rastreo y no censurador de iniciativas radicales y
siempre polémicas en cualquier país al ser una herramienta y espacio para la
opinión libre. (Jaime Villasana Dávila 2011)
La situación que vive el país es
crítica lleno de corrupción, violencia, engaños, censura, miedo, hacen a las
personas centrarse en medios como el internet para poder conocer información
verdadera, las personas ya confían más en cualquier cosa que se puedan
encontrar en Facebook o algún medio digital que lo que digan en la tele. Esto
es una gran trasformación dentro del área de la comunicación, información y
periodismo.
Se puede tomar para esto la frase
con la que cierra Castells en su artículo para La Vanguardia ya mencionado
anteriormente “El sistema ya
sólo se mantiene por represión descarnada, por violencia de Estado. El 78% de
la población desconfía del Gobierno, del Parlamento y de la justicia y el 85%
de la policía. México está hoy en situación prerrevolucionaria. Pero una
revolución distinta, una revolución de las mentes, que abre la puerta a cambios
aún impredecibles en una transición tempestuosa.” (Castells 2014)
El internet y las redes sociales son una forma de reconectar,
redistribuir y reacomodar las redes “La
mente publica se construye mediante la interconexión de mentes individuales,
como la suya. Así que, si piensa de otras manera, las redes de comunicación
funcionaran de otra manera, con la condición de que no sea usted solo, si no
muchos, los que estemos dispuestos a construir las redes de nuestras vidas”
(Castells 2009). Así estos tipos de movimientos que toman fuerza por nosotros
mismos y las personas que nos rodean, pueden trascender para que nuestras
exigencias sean escuchadas y con la libertad que nos brinda Internet para
expresarnos.
Bibliografía
Manuel
Castells. (2009).
Comunicación y poder. Madrid: Alianza.
Jaime Villasana
Dávila.
(2011). Regionalismo Político en México. España: Bilbao.
Manuel Castells. (2014). La nueva revolución mexicana.
5 de diciembre, de La Vanguardia Sitio web: http://www.caffereggio.net/2014/11/22/la-nueva-revolucion-mexicana-de-manuel-castells-en-la-vanguardia/
Rovira Sancho. (2012). Movimientos sociales y comunicación
como paradigma. México: Universo